En este episodio de Between 2 Simulators, Scott Crawford, expresidente de SIMGHOSTS y director del Centro de Simulación del TTUHSC, comparte su trayectoria desde médico de urgencias hasta líder en simulación. Scott reflexiona sobre los mentores que marcaron su camino, su misión de profesionalizar a los especialistas en simulación a través de SIMGHOSTS y sus esfuerzos por integrar la simulación a la perfección en la educación sanitaria. También habla del creciente papel de la VR, la RA y la IA en la formación médica, haciendo hincapié en la necesidad de priorizar los objetivos educativos frente a la tecnología llamativa. La pasión de Scott por la innovación, la tutoría y la colaboración subraya su compromiso con el avance de la simulación como herramienta para mejorar los resultados de los pacientes.
En un convincente episodio de Between 2 Simulators, Scott Crawford, expresidente de SIMGHOSTS y director del Texas Tech University Health Sciences Center (TTUHSC) Simulation Center en El Paso, compartió su inspirador viaje de médico de urgencias a influyente líder en simulación. En su charla con el presentador Jake Rahman en el IMSH 2025, Scott reflexionó sobre su inesperada entrada en el mundo de la simulación, el papel de SIMGHOSTS en el empoderamiento de los especialistas en simulación y el papel evolutivo de la VR, la AR y la IA en la educación médica.
Con una profunda pasión por la innovación y la colaboración, las ideas de Scott son un poderoso recordatorio de que el éxito de la simulación no se basa únicamente en la tecnología, sino en la creación de experiencias de aprendizaje eficaces que mejoren la prestación de servicios sanitarios.
De la medicina de urgencias a la especialización en simulación
La andadura de Scott en la simulación sanitaria comenzó durante su formación como médico de urgencias en El Paso, Texas. Cuando se acercaba al final de su formación médica, Scott fue invitado a quedarse como profesor, con la tarea de ayudar a crear un nuevo programa de simulación.
«En aquel entonces no sabía nada de simulación», admitió Scott. «Me dijeron que fuera a comprar los cables y los hilos, así es como empecé».
Mientras averiguaba cómo crear un espacio de simulación desde cero, Scott asistió a una conferencia de SIMGHOSTS en Las Vegas en 2012. Allí, se encontró con una sala llena de profesionales que se enfrentaban a los mismos retos que él: crear entornos de simulación eficaces sin orientación formal.
«Fue entonces cuando me di cuenta de que había encontrado mi comunidad: gente que hablaba el mismo lenguaje técnico y entendía las dificultades a las que me enfrentaba», recuerda Scott. «Supe que había encontrado a mi gente».
Esa conferencia marcó el comienzo del compromiso de Scott con la mejora de la infraestructura, la educación y el liderazgo en simulación.
El poder de la tutoría y el apoyo
Al reflexionar sobre el crecimiento de su carrera, Scott dio crédito a varios mentores que desempeñaron un papel clave en la configuración de su trayectoria.
La Dra. Veronica Greer, una de las primeras en apoyarlo, reconoció la mentalidad técnica de Scott y lo animó a explorar la simulación.
«Vio mis conocimientos de física e ingeniería y me animó a aplicar esas habilidades en la creación de experiencias educativas», explicó Scott.
Más tarde, el Dr. Barracuda y Susie Cardona le orientaron en todo, desde la creación de consejos asesores hasta la redacción de contenidos académicos. Su tutoría fue fundamental para ayudar a Scott a pasar de ser un defensor novato de la simulación a un líder influyente en el campo.
«No estaría donde estoy hoy sin esas personas que vieron mi potencial antes de que yo mismo pudiera verlo», reflexionó Scott.
Empoderar a la comunidad de simulación a través de SIMGHOSTS
La experiencia de Scott en SIMGHOSTS le inspiró a desempeñar un papel activo en la organización, llegando a ser su presidente. SIMGHOSTS (Sociedad de Especialistas en Tecnología de Simulación) es un grupo sin ánimo de lucro dedicado a apoyar a los especialistas en simulación a través de la educación, la tutoría y el desarrollo profesional.
«SIMGHOSTS es más que una simple conferencia: es una red de apoyo para quienes trabajan entre bastidores para garantizar que la formación en simulación se desarrolle sin problemas», explicó Scott.
La organización defiende una amplia gama de habilidades fundamentales para los especialistas en simulación, entre las que se incluyen:
- Solución de problemas técnicos de hardware y software.
- Experiencia audiovisual para grabar y transmitir simulaciones.
- Teoría educativa y habilidades de investigación para mejorar los resultados del aprendizaje.
- Habilidades de gestión para dirigir centros de simulación sostenibles y eficaces.
«Nuestro objetivo es profesionalizar el papel del especialista en simulación y garantizar que reciba el reconocimiento que se merece», enfatizó Scott.
Llevar la simulación a la vanguardia de la educación sanitaria
A pesar del creciente reconocimiento del valor de la simulación, Scott expresó su frustración por el hecho de que la simulación se siga considerando a menudo como un «extra» y no como una parte integral de la formación sanitaria.
«Seguimos librando esta ardua batalla en la que la gente dice ‘educación sanitaria’ y luego ‘también simulación’», dijo Scott. «Quiero que la simulación esté plenamente integrada en la formación, no tratada como una herramienta aparte».
Para Scott, el éxito significa que la simulación se arraigue tanto en la formación sanitaria que ya no se perciba como una «característica añadida», sino como una parte natural del aprendizaje y el desarrollo profesional.
Innovación sin complicaciones: encontrar el equilibrio en la tecnología
Scott compartió sus puntos de vista sobre el equilibrio entre la innovación y la estandarización en la simulación sanitaria. Aunque los avances tecnológicos son emocionantes, Scott advirtió que no hay que centrarse demasiado en el «factor sorpresa» a expensas del valor educativo.
«No se trata de tener el simulador más sofisticado», explicó Scott. «Se puede llevar a cabo un escenario eficaz con una caja de cartón y un rotulador si los principios educativos son sólidos».
Para Scott, la clave del éxito de la simulación radica en construir una base pedagógica sólida que impulse los objetivos de aprendizaje, independientemente de la tecnología utilizada.
«El elemento común debe ser el marco educativo, no solo el dispositivo en sí», enfatizó.
Integración de VR, AR e IA en la formación mediante simulación
Scott está entusiasmado con el potencial de la VR, la RA y la IA en la educación sanitaria. Su equipo en TTUHSC ya ha integrado la VR en su plan de estudios, lo que permite a los estudiantes practicar escenarios críticos en entornos inmersivos.
«La belleza de la VR es que ofrece una sensación de presencia: los estudiantes sienten que están dentro del escenario, tomando decisiones en tiempo real», explicó Scott.
TTUHSC experimentó recientemente con la formación multimodal, combinando:
Aprendizaje basado en VR para la práctica independiente.
Simulación en persona para el trabajo en equipo práctico.
Actividades interprofesionales para mejorar las habilidades de comunicación.
Scott prevé que la IA se convierta en una poderosa herramienta para mejorar el aprendizaje adaptativo, permitiendo que los simuladores se ajusten a las fortalezas y debilidades de los alumnos en tiempo real.
«La IA nos permitirá crear escenarios dinámicos en los que la condición del paciente evolucione en función de las decisiones del alumno», predijo Scott.
Mirando hacia el futuro: el futuro de la simulación y la innovación
Scott cree que la próxima frontera en simulación radica en integrar la realidad aumentada (RA) con la retroalimentación háptica para mejorar las habilidades técnicas.
«El reto con la RA es garantizar que los alumnos puedan practicar movimientos realistas y desarrollar la memoria muscular», explicó Scott. «La retroalimentación háptica será clave para que la RA sea realmente eficaz para la formación técnica».
A medida que estas tecnologías evolucionan, Scott subrayó que los educadores deben mantenerse anclados en estrategias de enseñanza basadas en la evidencia.
«La tecnología por sí sola no salvará vidas, pero los educadores bien formados que utilizan las herramientas adecuadas sí pueden hacerlo», enfatizó Scott.
Reflexiones finales: construir una cultura de colaboración
Para Scott, el corazón de la educación por simulación radica en la comunidad y la colaboración. Ya sea a través de SIMGHOSTS, su papel en TTUHSC o sus esfuerzos de tutoría, Scott sigue comprometido con la creación de un entorno inclusivo en el que los educadores, técnicos e innovadores puedan prosperar.
«La simulación es algo más que tecnología: se trata de personas que trabajan juntas para mejorar la atención al paciente», concluyó Scott. «Eso es lo que me mantiene motivado cada día».
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